Localizar y resaltar las ideas fundamentales nos ayuda a centrarnos en lo que realmente es importante, para ello utilizaremos un color llamativo que destaque, se pueden utilizar dos colores, uno para lo esencial y otro para la información menos importante pero que no debemos omitir. Utilizar además de la raya, corchetes o encuadres que romperán la monotonía del subrayado ayudandonos a fijarnos más.Debemos centrarnos en las palabras clave, dejando aparte conjunciones o artículos a no ser que sea necesario. Subrayar aquellas palabras que dentro del contexto tengan el mismo sentido que si subrayamos, por ejemplo, un párrafo entero.
Es conveniente hacer dos lecturas y subrayar en la segunda, tendremos más claro el mensaje y sabremos qué no debemos olvidar. Igualmente importantes son las notas explicativas en los márgenes. No preocuparnos por pintar en el libro aunque sea nuevo, para eso están. |